28 de abril “Día internacional de la salud y seguridad en el trabajo”, la CGT se concentra frente a una mutua para denunciar un sistema que protege los “beneficios económicos” de la patronal por encima de la integridad física y psicológica de la clase trabajadora.
Desde la Confederación General del Trabajo (CGT),
denunciamos que las muertes en el trabajo no son “accidentes”, son asesinatos.
La clase trabajadora seguimos enfermando y muriendo, mientras la patronal y los
gobiernos nos venden “prevención”, “avances laborales” y “derechos sociales”
enriqueciéndose a costa de nuestra propia vida. La explotación con jornadas
agotadoras y ritmos frenéticos, sumada a la precariedad y la amenaza del
desempleo, se han convertido en herramientas que destruyen a personas trabajadoras
y familias.
Es un sistema que protege los “beneficios económicos” de
la patronal por encima de la integridad física y psicológica de la clase
trabajadora.
Como cómplices de estas agresiones, las Mutuas,
justificando acciones contrarias a nuestra salud y recuperación, son
contratadas por la misma empresa donde sufrimos accidentes o enfermedades.
Éstas invisibilizan enfermedades profesionales, dan altas
prematuras, no reconocen lesiones claramente laborales,... a la vez que
intentan vender una imagen fraudulenta de las dolencias de trabajadores y
trabajadoras.
La alianza existente entre el capital y el sistema
patriarcal aboca a miles de mujeres trabajadoras a sufrir una doble explotación
que incide en su salud física y mental. No reconociendo aquellas enfermedades
derivadas de trabajos más feminizados.
Desde CGT exigimos, entornos laborales libres de
violencias machistas en todos sus eslabones. El estrés, la ansiedad, el
síndrome de Burnout, las enfermedades mentales, no son debilidades personales.
Son las marcas de años bajo el yugo de un sistema que nos rompe.
Nos atiborran de fármacos sin ir a la causa de la
enfermedad, el Capitalismo que nos explota. Y es ahí donde la CGT debe incidir
en encontrar el camino, con la defensa de derechos y mejoras, como la Reducción
de la jornada laboral de 30 horas.
Desde CGT, denunciamos el terrorismo patronal y la
precariedad. Con organización sindical, lucha de clase y acción directa,
conseguiremos avances. Este 28 de abril hacemos un llamamiento a la clase
trabajadora para que tome conciencia y se movilice en las calles y en los
trabajos contra el abuso y la explotación que nos enferma y nos hace jugarnos
la vida. Ni muertas ni enfermas ni explotadas. ¡Exigimos vidas que merezcan ser
vividas!
